Desde la sopa de langosta que saboreaba en El Club De La Pelea, pasando por desayunar bagels con su ahora ex mujer, Angelina Jolie en Señor y Señora Smith, hasta una deliciosa hamburguesa en un estacionamiento en Ocean's Eleven no hay película donde Brad Pitt no este comiendo. ¿Lo han notado?
Marca Registrada: Es tanto lo que come el bueno de Brad que hasta fue la inspiración para un libro de recetas llamado "Fat Brad". En cuya portada aparece una réplica del torso desnudo de Brad con un muslo de pollo bien refrito, que el actor degustó en la película Troya. Incluso aparece en él la mancha de tomate y ketchup de la chaqueta del jugador de béisbol, su papel en Moneyball. ¡Todo un fenómeno!
Existen varias teorías que intentan explicar esta particular costumbre del galán. Algunos dicen que al tener que someterse a dietas estrictas para sus papeles busca desahogarse en los rodajes (si se nota que come con ganas y lo saborea). Otra teoría, del lado de sus detractores, sostiene que él es un mal actor y que quiere disimular sus carencias interpretativas distrayendo a sus espectadores, quienes intentaran adivinar que está comiendo o disfrutaran de solo verlo. Otras fuentes aseguran que es debido a que es un fumador empedernido por lo que los directores prefieren sacarle una toma en la que come o mastica chicle, que fumando. Quizás los directores quieren aprovechar que da gracia apreciarlo en esa situación. ¿Ustedes que creen?
Sea cual sea su motivo, nos encanta ver que una estrella de cine ame tanto la comida como nosotros. ¡Y estaremos atentos a su próxima película!


